Polvo de colágeno hidrolizado

Tristemente una de las consecuencias que tiene el envejecimiento en nuestro cuerpo no es sólo que nuestra piel se vea menos tersa, sino que su capacidad para producir colágeno de forma natural se vuelve menor y más lenta.

Lo que significa que a pesar de que todavía podemos producirlo, incluso consumiendo alimentos que tengan bastante cantidad de este no lograremos crear tanto colágeno como nuestra juventud lo hacíamos y la solución tiene que ser comprar colágeno de alguna forma.

En este punto es donde conocemos los suplementos de colágeno, los cuales pueden venir en muchas formas diferentes, desde colágeno líquido, tabletas o pastillas de colágeno que podemos ingerir e incluso podemos encontrar en algunos lugares colágeno puro en presentaciones de cremas que se pueden poner sobre nuestro cuerpo; también suplementos utilizados para problemas de artritis se mezclan con el colágeno para dar mejores resultados, los principales de este tipo son la glucosamina y la condroitina.

Hay diferentes maneras, una de ellas seria diluir el polvo de colágeno hidrolizado que hemos comprado en agua o algún otro líquido de los que ya se han citado, con la que obtendremos un efecto de llenado de estómago de forma rápida.

Estos preparados de colágeno en polvo que están a la venta son muy escasos en azúcares y calorías. Su preparación es sumamente simple: disolver una cucharada o la cantidad que asegure que utilizamos 9 o 10 gramos de colágeno en 200 ml de cualquiera de los líquidos, fríos o calientes, que se han descrito. De esa mezcla obtenida, debe ingerirse una toma al día, preferentemente en ayunas.

Para qué es aconsejable tomar colágeno

a) Combatir la demacración
La ajetreada vida que solemos llevar hoy en día es una amenaza consistente de terminar padeciendo el síndrome del estrés. En tal situación, se produce una acumulación de las hormonas que definen el cuadro clínico del estrés, encabezadas por el cortisol, entre cuyas funciones metabólicas se encuentra oponerse a la producción de colágeno por parte de las células responsables de ello y la concentración de los nutrientes y la energía en las partes más vitales del organismo, entre las que este no reconoce la piel. Ahí arranca una cadena de acontecimientos bioquímicos que, entre otras manifestaciones, produce una pérdida de firmeza y de resistencia cutánea que se traduce en la aparición de arrugas y otras imperfecciones y en determinadas ocasiones, de infecciones.

La conclusión es el clásico aspecto demacrado que caracteriza a las personas afectadas de estrés. Este hecho justifica plenamente recurrir a la utilización del colágeno hidrolizado para compensar la demacración.

b) Prevenir la debilidad de huesos, cartílagos y tejidos conectores
La amenaza de la osteoporosis pende sobre toda persona del sexo femenino que rebasa la edad de 40-45 años. Dejar la brecha abierta a que este proceso degenerativo se instale en el sistema óseo conlleva un alto riesgo de fragilidad con el consiguiente peligro de fracturas espontáneas. Por ello, plantearse el consumo sistemático de colágeno marino hidrolizado constituye una decisión vital para prevenir esta enfermedad.
El cartílago, por su parte, es un tejido marcado por una limitación genética para su autorreparación una vez deteriorado. Su tejido conectivo está dotado de flexibilidad suficiente para sustentar estructuras livianas como la nariz, el pabellón auditivo o las articulaciones, pero ante la aparición de lesiones (entre las cuales, las más frecuentes son los esguinces), su regeneración depende enormemente de la alimentación.

Una particularidad del colágeno, proteína que proporciona estructura a los cartílagos, huesos y tejidos conectores, es la singularidad de su perfil de aminoácidos, ya que el 60 % de esta proteína lo constituyen solo tres aminoácidos: la glicina, la prolina y la lisina, estos dos últimos con sus derivados hidroxiprolina e hidroxilisina.

COSTO: 35 dolares c/u

Post navigation

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.