SOY ATEO, NO CREO EN DIOS, NO CREO EN OTRAS VIDAS

Entonces puedes hacer REIKI en esta vida misma y hacer de tu vida REIKI, tu cielo, tu puedes ser feliz completamente en cuando al REIKI y en el bien de los demás, porque esto mismo que tu haces en el REIKI y da a los demás, es lo mismo que te das a ti mismo y es lo mismo que recoges por tu siembra.

Entonces aunque no creas en DIOS ni en otras vidas, haz lo posible por ser feliz en esta misma vida y haciendo felices a los demás, nó solo eso, sino que practicando REIKI puedes sanar tus dolencias y la de los demás. Cuando se vive en concordancia con la vida REIKI, que no es otra cosa que vida espiritual, amorosa y honestidad, la enfermedad, la estupidez, la decrepitación y la vejez prematura, se mantienen alejadas.

¿No es esto la perfecta forma de vivir o explotar el REIKI? Esta es la ciencia que están persiguiendo y que quieren alcanzar todos los científicos.

Una ciencia del corazón que ya han alcanzado los grandes maestros y grandes santos, donde la especulación de lo material e intelectualización, queda fuera de lugar.

Pero mientras los científicos se empecinen en inventar, intelectualizar y creer que pueden llevar la contraria a DIOS y al universo, será como pretender creer, que los científicos tienen el poder de meter el mar un cubo de juguete de playa.

NO CREO EN DIOS, PERO CREO EN LA REENCARNACIÓN:

Entonces todo aquello que hagas en bien con el REIKI para los demás, todo servicio amoroso que hagas a los demás. Todas aquellas ayudas que necesiten los demás y tú se las des desinteresadamente.

Será como cuando dejes este mundo y este cuerpo, será como llevarte para la próxima vida toda una maleta cargada de premios y grandezas que podrás disfrutar ampliada y multiplicada por si misma. Una vida de dicha llena de salud y opulencia.

Porque la reencarnación te permite disfrutar de tus acciones quintuplicadas por si misma retornando a renacer en este mismo planeta o en otros planetas superiores.

YO NO CREO EN LA REENCARNACIÓN, PERO CREO EN DIOS.

Entonces podrás presentarte a DIOS con las manos llenas de virtudes, bienes y buenas acciones, harás lloras de amor y felicidad a DIOS y te colmará de la más grande dicha que jamás tu diminuta mente podrá comprender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.