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INCIENSOS

Como base usaremos un poco de aserrín o virutas de madera.
El árbol apropiado para el Solsticio de Invierno es el abeto. Majaremos en el mortero cuatro partes de madera de abeto (mejor si podemos añadir la corteza con un poco de resina); se añadirá una parte de agujas de pino, dos pizcas de hojas de hiedra, ya secas y trituradas y una pizca de hojas de romero. Amasaremos todo ello con diez gotas de aceite esencial de clavo.

Calentaremos un carboncillo con la llama de una vela y lo colocaremos en un recipiente o sobre un pequeño plato.
Para finalizar, pondremos un poco de este incienso preparado específicamente para Yule y lo dejaremos que se difunda en el aire y disperse sus vibraciones mágicas.

Hechizo para encontrar trabajo

Cuando buscamos trabajo, nos encontramos angustiad@s. La propia búsqueda, enviar el currículum, el estrés de las entrevistas...Ayudémonos con la Magia!

Ingredientes:

- 3 Velas verdes
- 1 Vela amarilla
- 1 Vela azul
- Incienso especial para el ritual compuesto de:

- 1 Parte de Canela (Prosperidad)
- 1 Parte de Romero (Memoria e intelecto)
- 4 Partes de Lavanda (Para inducir a la elevación del espíritu)
- 4 Partes de Salvia (Prosperidad)
- Unas gotas de goma de Acacia o goma Arábiga (Como aglutinante en su versión líquida y para ayudar al brujo a encontrar su estado de conciencia alterado).

- 3 ó 4 Piezas de cristal de roca (cuarzo blanco). Si se tiene una malaquita, también se puede usar.
- Ofrendas como vino o zumo de naranja y algún fruto.
- Herramientas mágicas (Athame, varita, incensario, etc).

Preparación:

Se trituran las hierbas en el mortero (la canela se puede comprar ya molida). Se echa la mezcla de hierbas en un recipiente, que habremos cubierto de papel de plata anteriormente, y se añade la goma arábiga, mientras cargamos las hierbas. Esperamos un tiempo a que la mezcla se una, pudiéndole dar forma de pastilla, por ejemplo.

Las especias son muy importantes en los rituales

Ritual:

Disponemos los elementos que vayamos a usar en nuestro altar. Encendemos en el incensario un carbón vegetal hasta ponerlo al rojo, vestimos las velas que vamos a usar (las untaremos con aceite de canela, mirra o sándalo) y también podemos grabarles algún símbolo relacionado con el objeto del ritual. Pondremos, alrededor de las velas verdes y de la vela amarilla, las piezas de cuarzo blanco formando un círculo (también podemos poner las piezas de cuarzo blanco marcando el círculo que vamos a trazar en el suelo) y consagraremos el agua y la sal.

La vela azul se colocará aparte, pero cerca de las anteriores. Si tenemos una malaquita, la podemos colocar en el centro del altar o donde pensemos que es más adecuado (dejémonos guiar por la intuición), pues esta piedra es la representación de la prosperidad que se quiere alcanzar con el ritual. Si no disponemos de una malaquita, utilizaremos una piedra acorde con el signo del zodíaco de la persona para la que vayamos a hacer el ritual, o cualquier otro tipo de representación física de esa persona (cualquier objeto que le pertenezca o se relacione con ella).

A continuación, trazamos el círculo y saludamos a los cuartos. Ponemos a arder el incienso encima del carbón vegetal. Cuando llegue la hora de invocar a las deidades encenderemos las velas e invitaremos a nuestro ritual a Júpiter y a Mercurio, Dioses de la Prosperidad y la Inteligencia, respectivamente.

Aquí escribimos algunas invocaciones que pueden ser una guía o de ejemplo para este ritual:

Encendemos la vela amarilla mientras decimos: «Te saludo y te invito a acompañarme esta noche, Mercurio, también llamado Hermes, Dios de las Artes, el comercio, la comunicación y el estudio. Ven a mí por las vibraciones de esta vela amarilla que hoy arde en tu honor. Ayuda a (nombre de la persona) a superar con éxito la prueba que le espera. Aclara su mente y haz que aflore el conocimiento

Encendemos las velas verdes mientras decimos: «Te saludo y te invito a acompañarme esta noche, Júpiter, también llamado Zeus, padre y rey de los dioses, Deidad del rayo y la prosperidad. Ven a mí por las vibraciones de estas velas verdes que hoy arden en tu honor. Ayuda a (nombre de la persona) a mejorar su posición en el trabajo, y aléjale de la necesidad aumentando sus ganancias. Estabiliza su situación financiera.

Llegados a este punto, encendemos la vela azul, diciendo algo similar a: «Y para que esto se cumpla de forma lícita, sin perjudicar a nadie, enciendo esta vela azul para que reine la armonía y todo se desarrolle de forma adecuada. Que así sea.»

Mientras arden las velas y el incienso, visualizamos a la persona para la que hacemos el ritual, relajada y feliz, habiendo superado la prueba y con un trabajo bien ganado. Imaginaremos que pasa su prueba o entrevista sin problemas, despreocupad@ y con la mente tranquila. Entramos en una meditación serena y permanecemos así un buen rato.

Cuando pensemos que es suficiente, compartimos las ofrendas con los dioses, bebiendo y comiendo un poco, y dejando el resto para ellos.

Si no te sientes a gusto con deidades masculinas, puedes pedir la ayuda de una deidad femenina, como la Diosa hindú Laskmi, Patrona de la abundancia, la prosperidad y el dinero. Escribe tu propia plegaria a esta diosa (o la que elijas) de acuerdo con sus atributos.

Incienso de Litha o Solsticio de Verano

Como base de todos los inciensos debe usarse un poco de aserrín o virutas de madera. El árbol apropiado para Litha es la encina. Se pican en el mortero cuatro partes de madera. Se añade una parte de hojas de salvia, una de agujas de romero y cuatro bellotas. Se amasa todo con diez gotas de aceite esencial de hipérico o hierba de San Juan.

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Se calienta un carboncillo con la llama de una vela y después se pone en un recipiente o sobre un platito. Para acabar, se pone un poco de incienso elaborado específicamente para Litha y se deja que difunda sus vibraciones mágicas en el aire.

***Bibliografía: "Magia Wicca" de Christopher Wallace.

 

Limpia tu casa y presérvala...
Tu casa es tu monasterio, el lugar donde te sientes a gusto, descansas, sueñas y amas. Tu refugio. Una extensión de tu cuerpo. Por ello, debes mantener en ella la paz, la tranquilidad y la armonía. Sin embargo, la limpieza y el orden son igual de importantes. Y, en este caso, hablamos de vibraciones negativas. Una casa desordenada y caótica es el reflejo de la mente de la persona que vive en ella. De una forma regular debemos tirar papeles viejos, cajas estropeadas, sanear los armarios y donar aquella ropa que ya no nos sirve. Tendemos a acumular y, curiosamente, no percibimos esta actitud hasta que un día nos sorprendemos de cuantas cosas guardamos que ya no forman parte de nuestras vidas. Se me olvidaba! Tirad las flores marchitas y quemad las velas que están a medias y, si conserváis figuras de santos o marcos de fotos que están rotos o enseres parecidos, deshaceros de ellos, también. Las figuras de los santos las podéis dejar en la iglesia más cercana si pensáis que el contenedor no es el mejor lugar donde depositarlas. Digamos, que las cosas rotas atraen malas vibras, aparte que su uso, lógicamente, ha llegado a su fin.

Mover los muebles es también un ejercicio muy recomendable. Ordenando, nuestra mente viaja y crea nuevas ideas y reubicando los muebles, le damos movimiento a nuestra existencia. Promovemos cambios, renacemos.
Las vibraciones que se han ido acumulando por la tensión, el estrés, la ira, la desesperanza, los problemas nuestros y ajenos, las disputas y /o fricciones en la casa, etc. se depositan entre las paredes y suponen un peso que no nos permiten avanzar en todos los aspectos.

Esa negatividad suele posarse en las plantas y los animales, que la absorben como esponjas. De todos es sabido, que los gatos se ubican allí donde se acumulan estas malas energías. A veces, puede darse el caso que adelgace o enferme, aunque los más corriente son las afecciones en la piel. En general, los animales de pelo, mediatizan las malas vibraciones. Por ello cuando estamos tristes, cansados, irritados deberíamos abstenernos de pegarnos a ellos porque, sin querer, los "cargamos" de nuestros problemas, energéticamente hablando.
Si observamos que tenemos los animales caseros tristes o apagados deberemos acudir al veterinario y, posteriormente, limpiar a fondo nuestra vivienda.

Una forma muy sencilla, para aquell@s que no tienen animales, de saber dónde están localizadas estas energías es colocar un vaso de agua, durante toda una noche, en diferentes habitaciones, siempre debajo de los muebles. Preferiblemente en las esquinas. Si a la mañana siguiente observamos que el color del agua se ha oscurecido o el agua tiene muchas burbujas, sabremos, con certeza, que esa zona está cargada.

Procederemos a limpiar la zona quemando en un cenicero o un recipiente parecido hojas secas de romero, laurel, ruda o piedras de mirra. Si queréis una llama más fuerte, echad encima un chorrito de alcohol y encended el fuego siempre con cerillas. Y aprovechando, podemos limpiar toda la casa. Sólo nos tomará unos minutos. Manteniendo todas las ventanas cerradas, cogeremos el recipiente y caminaremos de espaldas, partiendo de la habitación más alejada de la entrada principal, dejando que el sahumerio se lleve todo lo negativo desde el fondo de las habitaciones hacia fuera y así hasta llegar a la puerta de la casa.
Depositaremos el recipiente en el suelo y dejaremos que se acabe de quemar. Una vez el fuego se haya extinguido, tiraremos su contenido al wc y tiraremos tres veces de la cadena. Y abriremos, una tras otra, todas las ventanas.
Voilà! Nuestra casa ya tiene otro aire.

Si sois creyentes, cualquiera sea vuestra religión, podéis, mientras hacéis la limpieza, ir recitando una y otra vez una oración que para vosotr@s sea cercana y a la cual os sintáis ligados. También se puede recitar un mantra o simplemente pedir que lo negativo se marche.

Esta limpieza es realmente eficaz y el mejor día para hacerla es el sábado, mejor hacia el atardecer. Sin embargo, la podéis realizar siempre que lo necesitéis o queráis.

Y, una muy buena idea es siempre tener una fuente de frutas a la vista en la cocina, flores blancas en el comedor o salón y en aquellas habitaciones habilitadas para el estudio o el trabajo, colocar un cuenco con agua y dentro un limón partido en dos. Son formas naturales de que nuestra casa disfrute de una buena salud ambiental, enraizarnos con la Natura y cargarnos de fuerza.