Historia de la Parapsicología (continua...)
Parapsicología es un término que designa la investigación
científica de la percepción extrasensorial (PES);
esto es, de la capacidad de una persona para comunicarse con alguien
o para percibir algo sin emplear los órganos sensoriales
normales.
Clasificación de los fenómenos
Esos fenómenos psíquicos se dividen en cuatro grandes
grupos. La telepatía es una comunicación de forma
desconocida entre dos mentes; comporta la emisión o recepción
de mensajes, pensamientos o sentimientos, y se la llama a menudo “transmisión
de pensamiento”. La clarividencia es la percepción
de algún acontecimiento, objeto o persona que nadie más
conoce, como la situación de una carta en algún cajón
secreto, o de un fuego en una casa vacía. Premonición
es la capacidad de predecir acontecimientos futuros. La psicocinesia
(movimiento por la mente) o PC tiene lugar cuando una persona hace
mover o caer objetos físicos sin mantener ningún
contacto con ellos.
En general, las investigaciones parapsicológicas también
se ocupan de otros hechos inesperados o raros, como el ver supuestamente
fantasmas, el comunicarse con “los muertos”, el producir “ectoplasma” (sustancia
parecida a la espuma que tomaría la forma de una persona
incorpórea) ni de otras inexplicables manifestaciones del “más
allá”.
Los primeros intentos de indagación científica sobre
acontecimientos pretendidamente paranormales comenzaron en 1882,
cuando la Society for Psychical Research fue fundada en Londres
por un grupo de intelectuales encabezados por Henry Sidgwick (1838-
1900), que más tarde fue profesor de filosofía moral
en la Universidad de Cambridge. Esta sociedad estaba interesada
en la investigación y clasificación de pruebas anecdóticas.
Hasta 50 años más tarde no empezaron los primeros
experimentos sobre percepción extrasensorial, con J. B.
Rhine (n. 1895) en la Universidad de Duke, Carolina del Norte.
La parapsicología y J. B. Rhine El primer trabajo de J.
B. Rhine consistió en el estudio de la clarividencia mediante
registros escritos de la llamada “comunicación con
los espíritus” y por medio de tests pasados a médiums.
Esperaba poder confirmar la existencia de espíritus incorpóreos.
Hacia 1934, a pesar de su exhaustivo trabajo con médiums,
entre los que cabe citar a Eileen J. Garrett (que luego fundaría
la Parapsychology Foundation en Nueva York), Rhine concluyó que
no era posible hallar pruebas irrefutables y encaminó sus
esfuerzos hacia una forma de investigación más aburrida
pero más tangible, con un conjunto de experimentos de adivinación
de cartas utilizando la baraja de Zener. Consta de 25 cartas con
cinco símbolos diferentes, tales como una cruz o un círculo,
cada uno de un color distinto. Así, para explorar la clarividencia,
por ejemplo, el sujeto del experimento tiene que decir qué colores
o símbolos hay en cada carta. Nadie sabe qué símbolo
o color aparecerá. Según las leyes del azar, habrá cinco
respuestas correctas por cada 25 intentos; si el sujeto obtiene
reiteradamente un resultado mejor, se podría afirmar que
posee algún grado de clarividencia.
Los experimentos de Rhine mostraron que había personas
que poseían claramente una capacidad de percepción
extrasensorial. Rhine publicó sus hallazgos en el libro
Percepción extrasensorial (1934), que despertó un
considerable interés y muchas criticas respecto a la validez
matemática de sus tests. Rhine respondió incrementando
el rigor de sus experimentos. El siguiente libro de Rhine, Nuevas
fronteras de la mente (1937), fue un bestseller y el American Institute
for Mathematical Statistics reconoció la validez de la estadística
empleada. A partir de entonces, la Universidad de Duke contó con
un laboratorio independiente de parapsicología.
A éstos siguieron otros experimentos, y ya en la década
de 1940 Rhine no intentaba únicamente probar la existencia
de la PES, sino también hallar qué condiciones favorecían
su presencia. Descubrió que el estado de ánimo y
la actitud eran factores importantes, como lo era la relación
entre el sujeto y el experimentador, y que la puntuación
muy baja era tan reveladora de PES como la muy alta. Estudiaba
cuidadosamente las circunstancias, el ambiente y muchas otras condiciones
de las respuestas psíquicas de los sujetos y luego computaba
los resultados.
Debate sobre la PES
A partir de los años 50 tuvieron lugar experimentos más
especializados y sofisticados que, cada vez más, requerían
el empleo de instrumentos electrónicos para poder computar
y hacer aleatorio el material experimental. En esta época
se estudiaba especialmente la psicocinesia.
En 1969, tras vencer una larga y dura resistencia, la parapsicología
consiguió un lugar en la American Association for the Advancement
of Science y desde entonces el estudio de la PES ha sido asociado
a muchos otros ámbitos de investigación. En la actualidad,
en muchos países se convocan regularmente reuniones sobre
parapsicología.
Mientras que los diversos investigadores de la parapsicología
parece que han avanzado algo en la demostración de la existencia
de lo paranormal, no han explicado todavía en qué consiste
ni qué tipo de fuerza o de energía lo produce. Sólo
un 10% aproximadamente de los psicólogos creen en la PES
otro 10% no cree en absoluto en ella; y el 80% restante cree que
necesitan mayores pruebas antes de poder admitir a pies juntillas
su existencia. Los problemas principales residen en la dificultad
de verificar los resultados, que a menudo han sido hallados por
los más ávidos de éxito, así como en
la exclusión efectiva de la posibilidad de trampas.
Los fenómenos psíquicos “psi” se
agrupan en Cuatro categorías:
telepatía,
clarividencia, premonición y psico-cinesia
(PC). La PC, a su vez, se subdivide
en PC-MC (PC para mover
cosas) PC-CV (PC para mover cosas vivas) y PC-CE (PC para mover
estáticas).
La levitación de las sillas, en este grabado de un artista
de la época, es realizada por un médium en una sesión
a finales del siglo XIX en Alemania. La indumentaria elegante de
las personas sentadas en torno a la mesa indica hasta qué punto
estaban entonces de moda los fenómenos parapsicológicos.
A pesar de que las primeras investigaciones se concentraron en
los poderes alegados por los médiums, muy pronto la charlatanería
obligó a la indagación en el laboratorio.

Joseph Banks Rhlne, pionero de la investigación científica
de los fenómenos psíquicos, aparece aquí trabajando
en su laboratorio en unas pruebas de psicocinesia. La máquina
tira los dados al azar sobre el tablero, y el sujeto Intenta influir
sobre su trayectoria para que caigan a un lado de la línea.
Cualquier discrepancia entre los resultados estadísticamente
esperados y los obtenidos en este y otros experimentos similares
se atribuye a poderes extrasensoriales.
La
baraja de Zener es la pieza básica en los experimentos
de adivinación con cartas. Consta de 25 cartas, que tienen
unos dibujos geométricos claros:
un cuadrado, un circulo,
una estrella, una cruz o unas líneas
ondulantes. Una puntuación demás de uno sobre cinco
(es decir, adivinar dos o más dibujos (se considera “por
encima de lo probable”. En el esquema se muestran los resultados
de los experimentos de Rhine durante varios años. Las cartas
pueden barajarse de tres 3 maneras: el experimentador las baraja
a mano; se ponen en una caja que rueda durante un cierto tiempo;
o se ponen en una máquina que las hace girar durante un
tiempo determinado arbitrariamente. En los tres casos, el sujeto
debe adivinar el orden en que aparecerán las cartas después
de haber sido barajadas. En los modernos laboratorios de los institutos
de parapsicología, las cartas pueden barajarse y sacarse
al azar por medios electrónicos.



En el laboratorio del sueño del Maimonides Medical Center
de Nueva York se experimenta con sujetos dormidos y aislados que
tienen unos electrodos conectados en el cuero cabelludo para registrar
los rápidos movimientos de sus ojos (REM) mientras sueñan.
Un experimentador se concentra en una lámina artística
elegida al azar esforzándose en comunicarla telepáticamente
a la mente del sujeto dormido. Se despierta periódicamente
al sujeto para que describa sus sueños, y se analizan separadamente
los resultados.
Ingo Swann, un psíquico dotado, tomó parte en experimentos
para determinar la percepción extracorporal. Se colocaban
unas “tarjetas” con dibujos artísticos especiales
sobre una plataforma más alta que el sujeto y fuera de su
mirada. Cuando se sentía con la mente relajada empezaba
a dibujar lo que podía “ver”. Se comparaban
los resultados y se analizaban. Ingo Swann completó muchos
de estos dibujos con notable exactitud.
Para verificar la precognición se pidió a un sujeto
que predijera cuál de las 4 luces se encendería y
cuál no. En los 5.672 intentos hechos en, el sujeto acertó 123
veces más de lo atribuible al azar. La probabilidad de hacer
esto es de 1 entre 6.200, en 17 años haciendo el experimento
cada día. En los 4.328 intentos, el sujeto acertó 126
veces menos de las atribuibles al azar (probabilidades: 1 en 329
años). El sujeto usaba PES a voluntad.
Madame Kulaglna, una rusa famosa por su extraordinario poder de
mover objetos solamente por medio de la fuerza mental (psicocinesia
o PC), se concentra en un experimento dirigido científicamente.
Gradualmente, Madame Kulagina desplaza los palitos, los reorienta
y finalmente los reúne. En otros experimentos hacia mover
objetos de materiales diversos y ha conseguido girar cajas y agujas
de brújula.
El doblar metales por medio de algún oscuro poder mental
ha llamado mucho la atención después de las exhibiciones
públicas del israelí Uri Geller a partir de 1971.
Parece que es capaz de doblar diversos objetos, como clavos, cucharas,
llaves y manecillas de reloj, al parecer mediante poder mental únicamente.
Muchas otras personas han afirmado poseer también este poder
y pueden ser clasificadas según sus fuerzas individuales;
en la categoría más elevada se da una preponderancia
de niños poco común, posteriormente se ha dicho que
Uri es ilusionista.
(continua
con mas ...)