  
|
LA HIGIENE SEXUAL EN LA ADOLESCENCIA
TODAVIA HOY, las chicas tienen muchas dudas y lagunas
en lo referente a la protección y a los cuidados higiénicos de los órganos
genitales, del mismo modo que existen aún prejuicios populares sobre cómo
hay que comportarse durante las menstruaciones. Sin embargo, el hecho
de conocer el origen y el curso de las menstruaciones permite a la adolescente
vivirlas sin preocupaciones.

HIGIENE PREMENÁRQUICA
Antes de la menarquía, la mayor parte de las chicas presentan
otro problema, la leucorrea, es decir secreciones densas y blanquecinas
que fluyen de los genitales. Dicha experiencia suele resultar desagradable
para la chica, ya que se trata de secreciones que no pueden regularse
a voluntad y que no pueden limitarse a tiempos y situaciones especiales,
como las excreciones del intestino y de la vejiga. Por la vagina sale
al exterior una secreción constante más o menos fuerte que humedece y
mancha la ropa interior y puede incomodar a la joven.
En cualquier caso, hay que enseñar a la niña a que no
permita que la humedad vulvar constante le produzca irritaciones cutáneas.
Ante todo hay que reconsiderar la forma de vestirse, Las braguitas y los
pantalones muy ceñidos tienden a introducirse entre los labios vulvares
y a mojarse a causa de las secreciones, pudiendo además provocar irritaciones
por frotamiento. La ropa amplia reduce los trastornos debidos a la leucorrea
A menudo es necesario cambiar las braguitas incluso dos o tres veces al
día.
Si la leucorrea, como sucede no pocas veces, es importante,
se aconseja usar pequeñas compresas tipo "salva slip", que no
se notan en absoluto y pueden cambiarse sin problemas varias veces al
día. No deben usarse pañuelos de papel, pues se deshacen. Tampoco se aconseja
el algodón: se moja, se adhiere a la piel y a los pelos del pubis y deja
hilos cuando se retira. En lugar de tener la vulva lo más limpia posible,
el algodón se adhiere a ella, difunde la humedad y eventualmente también
el mal olor.
Para la higiene de la región vulvar existen en el mercado
toallitas húmedas, lociones y sprays. La higiene mediante toallítas húmedas
resulta por otro lado muy práctica dada la falta de comodidades en la
mayor parte de los aseos públicos. También son válidos los preparados
detergentes especiales, ya que el jabón, si se utiliza con cierta frecuencia,
provoca en algunas chicas irritaciones. Los detergentes especiales crean
mucha espuma, que a su vez hace necesario un buen enjuagado con agua limpia;
su principal ventaja reside en que, al enjuagar abundantemente, la zona
queda realmente limpia.
Los denominados "sprays íntimos" no ocasionan
daños salvo las eventuales reacciones alérgicas si no se usan en la medida
justa: deben aplicarse sobre la vulva, nunca en el orificio vaginal. Su
uso está indicado para después de la limpieza de esta parte del cuerpo,
pero nunca en sustitución de ella. Si el uso va a ser el adecuado, no
se debe impedir a las chicas muy jóvenes la utilización de sprays íntimos:
un deseo excesivo de limpieza no ha de ser nunca obstaculizado. No obstante,
hay que recordar que el spray es un complemento, nunca un sustitutivo
de la higiene íntima.

HIGIENE MENSTRUAL
Aunque, prestando la debida atención, se reconozcan los
signos que anuncian la proximidad de la menarquía, muchas chicas siguen
viviendo la experiencia de la primera menstruación sin una preparación
adecuada y, así, atraviesan un periodo de inseguridad.
Toda jovencita ha de saber que la hemorragia de una menstruación
es de unos 40-50 ml de sangre como media y que los 100 ml se superan sólo
en el 10 % de los casos, Para adoptar un comportamiento correcto, es importante
saber que las tres cuartas partes de esta pequeña cantidad de sangre son
eliminadas en los 2 primeros días, que la sangre menstrual no sale de
forma continua, sino que gotea del útero en forma de pequeñas oleadas
y que el flujo puede detenerse durante unas horas.
La jovencita ha de saber también que desde el principio
es conveniente tener siempre al día el calendario menstrual para disponer
de una representación del fenómeno en los meses anteriores, de gran utilidad
para ella y en caso de visita médica,
Por cuanto respecta a la higiene, suelen usarse tampones
o compresas, igual que hace 2.000 años, sólo que perfeccionados.

Compresas.
Las compresas modernas (toallas femeninas) ofrecen, a
diferencia de los modelos primitivos, un alto grado de absorción y no
son en absoluto molestas.
Hace ya tiempo que existen en el mercado compresas que
no hay que fijar mediante un cinturón o una braguita higiénica. En efecto,
presentan por su cara inferior una banda adhesiva o un material que impide
que la compresa se mueva, si está bien aplicada, sobre cualquier tipo
de braguita. Hay anatomicas, con alas, con gel, etc.
La destrucción de las compresas usadas requiere también
atención por parte de las jovencitas. En la escuela se plantean problemas
especiales debido al hecho de que al menos el 25 % de las chicas entre
12 y 13 años han pasado ya la menarquía, Es absolutamente necesario que
en los lavabos, y no fuera de los mismos, se coloque una papelera específica
para las compresas usadas y que se enseñe a la chica a envolver la compresa
en una bolsita antes de tirarla,
Si se utilizan compresas higiénicas es inevitable que
las puertas de la vagina se ensucien. Si la compresa está mal colocada,
se ensuciarán zonas más amplias de la vulva y de los pelos púbicos. Debido
a la presencia de numerosas bacterias en dicha región, la sangre menstrual
es enseguida objeto de putrefacción, originándose mal olor, Las chicas
jóvenes, en el momento de la pubertad, emanan casi siempre un fuerte olor
corporal y, si no han aprendido a mantener una escrupulosa higiene, los
efectos secundarios de la menstruación pueden resultar desagradables para
ella misma y para los demás,
A este respecto están indicados los lavados frecuentes
con un jabón neutro o con otro detergente específico.
Las irrigaciones vaginales no sólo no sirven para nada,
sino que pueden ser incluso perjudiciales. La flora vaginal normal en
la madurez sexual es sensible también al agua limpia y resulta destruida
por los desinfectantes. De esta forma se interrumpe en efecto el mecanismo
normal de autorregulación del ambiente vaginal, que en condiciones normales
funciona de forma autodefensiva y hace que resulten inocuas las bacterias
patógenas, al mantenerse inalterada la reacción ácida normal de la secreción
vaginal.
Tampones.
La mayor parte de las chicas prefieren los tampones endovaginales, por sus ventajas prácticas e higiénicas. El tampón está constituido por un cilindro de algodón tratado de forma especial y comprimido para facilitar su introducción. Una vez introducido en la vagina, se expande y abre sus espacios intercapilares. La sangre menstrual es absorbida y queda retenida hasta los límites de capacidad de absorción del tampón. Los tampones se venden en diferentes medidas, para responder a la distinta amplitud de la vagina según la edad y a la distinta abundancia de flujo menstrual.
En caso de desarrollo normal del himen, la introducción del tampón no plantea dificultad alguna. A lo largo de la estrogenización, el himen se ha transformado y ha alcanzado el grado de formación típico de la edad, esto es, se ha hecho flexible y puede dilatarse hasta un diámetro de 2,5 cm sin romperse.
Los tampones de algodón deben cambiarse cada 4-6 horas en los primeros días de la menstruación; cuando el flujo es ya menos intenso, cada 12-14 horas; en cualquier caso el cambio se efectuará en función de la intensidad de la menstruación. Observando su menstruación típica, la chica intuye inmediatamente los intervalos a los que debe cambiar el tampón en los distintos días, Se desaconseja el cambio demasiado frecuente del tampón. Si se retira cuando todavía está casi del todo seco se puede provocar una inflamación de tipo mecánico del orificio vaginal, que puede diagnosticarse erróneamente como vaginitis. A veces se oye hablar de tampones "olvidados". Sin embargo, dada su longitud, el tampón no puede desaparecer en la vagina. Ello sería posible sólo en caso de coito, lo que nos lleva a aclarar que el tampón no presenta ningún efecto anticonceptivo. El tampón de algodón empieza a tener efectos negativos sobre el ambiente vaginal cuando ha permanecido en el mismo durante más de 36 o 48 horas. Si después de este periodo de tiempo no es extraído, en 4-5 días se puede producir una inflamación de las porciones de pared vaginal en contacto directo con el tampón y, todavía más tarde, la salida al exterior de secreciones malolientes. Estas irritaciones se curan en muy poco tiempo tras la extracción del tampón.
Si se usan compresas higiénicas, puede observarse la salida de vez en cuando de "coágulos hemáticos", que no se observan si se usan tampones. Los inexpertos se preguntan dónde quedan estos grumos de sangre y si se estancan, Sin embargo, hay que aclarar que no se trata de coágulos propiamente dichos, sino de depósitos de glóbulos rojos sobre el moco o sobre otros componentes de la secreción vaginal y que dichas formaciones no tienen su origen en el útero, sino en la vagina, Por ello usando el tampón no se observan, ya que la secreción es rápidamente absorbida en cuanto abandona el útero.
Ejercicios para aliviar el
dolor menstrual
 |
Arriba tumbada sobre el suelo colorar las manos
a los lados del cuerpo a la altura del pecho Levantar lentamente la
cabeza y el tórax sin bajar los brazos. A continuación alargar los brazos,
arqueando la espalda hacia atrás, |
 |
Abajo, tumbada sobre el suelo, agarrarse los tobillos,
tirar de ellos hacia la cabeza y balancearse lentamente hacia delante
y hacia atrás. |
|

|