APRENDER A VIVIR CON EL
TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO
No estamos solos!
Por fin, después de varios años sin
saber a dónde recurrir, alguien le ha
dado un nombre.
A un miembro de su
familia le han diagnosticado un TOC
(Trastorno Obsesivo-Compulsivo) y
desea saber todo lo posible sobre esta
enfermedad. Preocupado por ese ser
querido, sin duda alguna se habrá
preguntado, “¿Qué puedo hacer para
ayudarle?” Aunque parezca raro,
actuar de forma intuitiva no siempre
es beneficioso. Ceder, tranquilizarle o
discutir no siempre son formas
constructivas de contribuir a reducir los síntomas del
TOC, ni estas respuestas transmiten necesariamente el
deseo de ayudar.
Saber que lo que sufre esa persona es un trastorno
conocido quizá le suponga un cierto alivio, porque “al
menos sabemos cómo llamarlo y podemos encontrar
a alguien que nos ayude”. Saber que esa persona tiene
un TOC es el primer paso para aprender a afrontar mejor
los síntomas. Lleva tiempo y esfuerzo aprender a
comprender realmente el TOC, aceptar que un ser
querido tiene TOC y saber cómo afrontarlo de forma
eficaz. Los síntomas del TOC no siempre desaparecen
pero, con tratamiento y apoyo familiar, la mayoría de
las personas experimentan cierta mejoría.
Usted puede
llegar a aprender la forma de afrontar ese trastorno; las
relaciones familiares pueden mejorar y los síntomas,
disminuir. No obstante, esos objetivos han de alcanzarse
gradualmente, sin olvidar que llevan su tiempo.
Tras varios años trabajando con familias que tenían
uno de sus miembros afectado por un TOC, hemos
descubierto algunos aspectos comunes: sentimientos
de aislamiento, frustración, vergüenza, preguntarse
“¿Por qué no paran quietos?”… Sobre todo es una
petición de ayuda: “¿Qué debemos hacer?”.
Los
familiares suelen sentirse angustiados, desconcertados,
abrumados y frustrados.
Tratando de ayudar, es probable
que usted haya probado de todo, desde pedir a la persona
afectada por el TOC que deje de comportarse
“estúpidamente”, hasta ayudarle con sus rituales o,
realizar las tareas que le correspondían a ella para
“mantener la paz”.
Cualquiera de esas actitudes tendrá
un efecto negativo en el funcionamiento de su familia
y posiblemente agrave los síntomas obsesivo-
compulsivos.
Los conflictos familiares son inevitables.
A medida que la persona con TOC rechaza sus intentos
de “ayudarle” o éstos resultan ineficaces, usted puede
sentirse desesperado o impotente.
Próxima lección